

Gloria me recibió en su casa, un lugar muy especial, acogedor, cargado de personalidad e impregnado de un dulce olor a chocolate recién hecho. Además de sus maravillosos cupcakes, realiza bombones de muchas clases con un exquisito chocolate belga.
Es un trabajo completamente artesanal, muy laborioso y realizado con mucho mimo, y eso se nota, al probarlos sientes el cariño que pone al hacerlos.
Todo un lujo para endulzar las fiestas.