



Una vez en casa, saqué mis tintas en spray, sellos, restos de encajes antiguos y me puse a imprimir y recortar números como loca. Os aseguro que fue un trabajazo, pero mereció la pena por el resultado: 30 obritas de arte enmarcadas con marcos de resina de estilo francés pintados en oro viejo. Quedaron preciosos decorando las mesas, pero en la pared de casa también me encantaban :-(